En una visión un tanto superficial, podemos pensar que el uso de las tecnologías en el aula se limita a cierto tipo de aprendizajes en los que cabría una aplicación directa, más o menos obvia. Es bien sabido que el iPad, por ejemplo, nos ofrece el soporte para una gran cantidad de herramientas útiles en el trabajo intelectual y para la realización de muchísimos proyectos.

Sin embargo, lo que hace subir el listón de calidad de un programa educativo de integración tecnológica es conseguir que el uso de estas herramientas se ponga al servicio de todo tipo de procesos de aprendizaje y de desarrollo personal de nuestro alumnado.

Por eso, hoy vamos a hacer una propuesta muy sencilla que tiene un encaje evidente en la materia de educación plástica y visual, pero que nos puede llevar a una reflexión profunda sobre la propia identidad y, por lo tanto, ser una gran herramienta para la hora de tutoría.

La propuesta consiste en que cada alumno debe hacerse un autorretrato (un selfie) y luego deberá maquillarlo usando las herramientas proporcionadas por alguna de las app de dibujo que tengamos disponible, como por ejemplo Sketches, aunque obviamente podéis usar la que tengáis a mano.

 

Así, cada alumno podría presentar su autorretrato maquillado y explicar por qué ha elegido los diferentes elementos, colores, diseño, etc, que ha aplicado. Podemos preguntarle si se ha representado triste o contento, si lo que ha representado es más una realidad o un deseo, etc.

Otros alumnos podrían dar su interpretación, siempre en positivo, señalado aquello que les gusta del retrato y aquello que creen que representa mejor a su compañero o compañera.

Por otra parte, desde el punto de vista de la educación plástica, este ejercicio es muy útil para el desarrollo del sentido de la composición, proporciones y trazo.

La clave, como siempre, estará en el contexto de la actividad y en el trabajo de reflexión que hagamos posteriormente.

Variantes

Sobre la misma base (un autorretrato decorado), podemos jugar con distintos temas, como disfraces, vestidos de época, personajes de libros o cuentos y un largo etcétera.