Constantemente se crean nuevos servicios que se ponen a nuestra disposición a través de Internet o de aplicaciones en el iPad. Muchos están pensados para hacernos la vida más fácil, y los estudiantes aprenden pronto a usarlos para ahorrarse trabajo. Eso preocupa a muchos docentes en varios sentidos.

Por ejemplo, pensemos en los traductores automáticos y cómo pueden afectar al aprendizaje de los idiomas.

Los profesores de idiomas pueden ver a estas herramientas como a un enemigo, cuando sus alumnos ya no se molestan en realizar un ejercicio de traducción por sí mismos, utilizan el traductor para saber de qué va un texto que tienen que leer o incluso componen los suyos en lengua materna y lo entregan traducido por la máquina.

Posiblemente hayas visto esto en tus clases.

Sin embargo, la respuesta no es enfrentarse a estas nuevas herramientas, sino ayudar a los estudiantes a utilizarlas de manera productiva, consciente y crítica. En lugar de desterrarlas de nuestras aulas, hagamos lo posible integrarlas.

El primer paso es hacer una cierta autocrítica. ¿Es posible que mis propuestas de aprendizaje responda a una metodología que prioriza la reproducción frente a la comunicación? ¿Tienen mis alumnos y alumnas claro que aprendemos un idioma para comunicarnos?

Sólo en el contexto del deseo de mejorar mi capacidad de comunicación en un idioma es posible integrar las herramientas automatizadas. Si mi enseñanza va orientada a que los alumnos realicen ejercicios de tipo reproductivo ellos optarán por buscar la vía más fácil.

Así que tal vez nos convenga dedicar un tiempo a trabajar con los traductores automáticos en la clase de idiomas.

Una de las cosas que más llama la atención de los actuales traductores de idiomas automáticos es que en textos mínimamente complejos cometen numerosos errores, aunque están mejorando mucho. Pese a su potencia de cálculo, las máquinas carecen de nivel de comprensión humana y su capacidad para tener el cuenta elementos del contexto, factores culturales y otros muchos detalles. Veamos un ejemplo:

Hemos puesto en el traductor de Google el siguiente fragmento de un artículo sobre escritura manual y escritura en ordenador:

Original en inglés: They ran a few experiments, all basically the same. In the first one, for example, college students were assigned to classrooms, some of which were equipped with laptops and others with traditional notebooks.

Traducción: Hicieron algunos experimentos, todos básicamente iguales. En la primera, por ejemplo, los estudiantes universitarios fueron asignados a aulas, algunas de las cuales estaban equipadas con computadoras portátiles y otras con portátiles tradicionales.

¿Has encontrado el error? El texto se refiere a un experimento para comparar la comprensión de una conferencia entre alumnos que toman notas con un ordenador y alumnos que toman notas a mano. El traductor, en un momento dado, traduce “traditional notebooks” como “[ordenadores] portátiles tradicionales”, cuando debería haber sido “cuadernos [de papel] tradicionales”, por lo que el párrafo pierde su sentido.

Así que nuestro primer ejercicio va a ser el siguiente:

Encontrar los fallos de traducción al idioma materno

El objetivo de nuestro primer ejercicio es tomar conciencia de las limitaciones de la traducción automática, observando el resultado de una traducción a nuestro idioma materno.

Propón a los alumnos usar Google Translator para traducir textos breves del idioma estudiado a español, que pueden ser extraídos de libros de texto, páginas web, etc. A continuación, buscad todos los posibles errores que aparezcan y analizadlos, proponiendo traducciones alternativas que consideréis correctas.

En muchas páginas web es posible encontrar ejemplos bastante llamativos de traducciones automáticas, por ejemplo, en algunas tiendas en línea en las que las descripciones de los productos resultan bastante surrealistas, como pueden ser la propia Amazon, Ali Express, etc.

Traducción de ida y vuelta

En esta ocasión, vamos a traducir un texto en nuestro idioma materno al idioma estudiado y el resultado lo vamos a volver a traducir al idioma original. Finalmente, comparamos el texto de partida y el resultado final.

Con esta doble traducción lo que va a ocurrir es que los errores en uno y otro sentido van a acumularse, destacando las limitaciones de los motores de traducción.

A partir de aquí, podemos iniciar un debate sobre el tipo de problemas encontrados, por qué estas traducciones automáticas tienen errores y qué consecuencias pueden tener. Esto nos puede llevar a una discusión más profunda sobre los problemas y consecuencias de comunicarse en un segundo idioma que no dominamos con el nivel de un hablante nativo.

Encontrar los fallos de traducción al idioma estudiado

El siguiente ejercicio es similar al primero, pero en sentido contrario. Esta vez partiremos de textos en nuestra lengua materna y los traduciremos al idioma que estamos aprendiendo con la ayuda del traductor automático.

De nuevo, buscaremos los errores, los analizaremos y los corregiremos. Los objetivos que pretendemos conseguir con este ejercicio, además de seguir dándonos cuenta de las limitaciones de estas herramientas, son el mejorar el dominio del idioma, a través de la reflexión sobre los errores que corregirnos, y el de generar el hábito de revisar y corregir las traducciones automáticas. Es obvio que pueden ayudarnos en el trabajo de traducir textos, pero de ningún modo podemos fiarnos de su resultado y siempre debemos realizar nosotros el trabajo final.

Recursos

Para este proyecto necesitaremos acceder a varios servicios de traducción automática en línea, lo que también es interesante para darnos cuenta de las diferencias en resultado en función de los algoritmos que cada uno de ellos utiliza:

Google translator: https://translate.google.com

Traductor de Bing: http://www.bing.com/translator/

Systran: http://www.systranet.com/es/translate

Babylon: http://traductor.babylon-software.com

Lexicool: http://www.lexicool.com/translate.asp?IL=3 nos permite lanzar traducciones en varios servicios y nos da acceso a otros recursos.

Además de estos traductores automáticos, tenemos diversos recursos útiles para profundizar en el uso del idioma:

Word Reference: http://www.wordreference.com No sólo ofrece la traducción de palabras, sino que también es capaz de proporcionarnos definiciones, uso en modismos, etc.

Reverso context: http://context.reverso.net/traduccion/ Aporta ejemplos de uso en función de diferentes contextos.

Linguee: http://www.linguee.es Junto a la traducción aporta numerosos ejemplos de textos reales en los que se usan las palabras y expresiones objeto de la traducción.