La inversión del sujeto pasivo, sin ser lo habitual en el régimen del IVA, puede producirse en diferentes casos que es aconsejable conocer, muchos colegios y centros educativos pueden acogerse a este régimen, pero ojo que no es un descuento real, que no te engañe tu proveedor habitual de tecnología.

Es conveniente aclarar el concepto de sujeto pasivo y el de contribuyente, aunque en muchos impuestos esta figura jurídica es coincidente, existen diferencias sustanciales entre uno y otro.

El contribuyente soporta la carga del impuesto, y el sujeto pasivo es la persona física o jurídica obligada al cumplimiento de las obligaciones tributarias, bien como responsable último del impuesto o como contribuyente. De esta manera, en el IVA, mientras el tributo es soportado por el contribuyente al ser el consumidor final, el sujeto pasivo es la empresa o profesional que realiza la entrega del bien (vendedor) o la prestación del servicio y que está obligada a soportar la obligación tributaria de realizar la liquidación del impuesto.

“La inversión del sujeto pasivo supone que éste pasa a ser el comprador en lugar de el vendedor”

¿Qué es la inversión del sujeto pasivo (ISP)?

La inversión del sujeto pasivo supone que la condición de sujeto pasivo se hace recaer en el destinatario de la operación, es decir, el que compra el equipamiento (por ejemplo tu centro educativo), en lugar del que lo vende (por ejemplo tu proveedor Apple Solution Expert), que es lo normal en el IVA. Para realizar la inversión del sujeto pasivo, es necesario que el destinatario del equipamiento sea un empresario o profesional y que actúe como tal.

¿Cómo funciona la inversión del sujeto pasivo en el IVA?

A la hora de emitir la factura, el vendedor, debe reflejar en la misma que está exenta de IVA. El emisor deberá reflejar estas cantidades en el modelo 303 a nivel informativo en el apartado de “operaciones no sujetas o con inversión del sujeto pasivo que originan el derecho a la deducción”, debiendo trasladar la suma de las cantidades reflejadas en el modelo 303, al modelo 390 en el apartado de “operaciones no sujetas por reglas de localización o con inversión del sujeto pasivo”.

Por otro lado el receptor de la factura, actuará como sujeto pasivo del impuesto, debiendo declarar la factura recibida con inversión de sujeto pasivo, de manera que su base imponible, se declare en el modelo 303, dentro del IVA devengado, en las casillas 12 y 13 del modelo.

A partir del 1 de abril de 2015, se ampliaron los supuestos de inversión del sujeto pasivo, de manera que pasan a ser sujetos pasivos del impuesto los centros educativos e instituciones de educación que adquieran ordenadores portátiles (Macbook) y tabletas digitales (iPad).