Dar y recibir indicaciones de rutas es una de las muchas habilidades comunicativas que debemos trabajar en las áreas lingüísticas. Te presentamos una fórmula que introduce la gamificación en este aprendizaje.

La propuesta que os presentamos en esta ocasión se diseñó originalmente para la materia de Inglés en el nivel de 1º de ESO, aunque es fácilmente adaptable a otros niveles y otras lenguas.

La clase estará organizada en equipos, de tres o cuatro miembros, y cada uno de ellos debe preparar indicaciones para llegar a un lugar determinado del colegio. Otros equipos tendrán que seguirlas, llegar al destino y demostrar que lo han conseguido.

 

Hoja de ruta

  1. Propondremos esta actividad tras haber trabajado con el vocabulario y estructuras para dar indicaciones.
  2. La clase se organizará en equipos y cada uno dispondrá de un iPad.
  3. Empezaremos explicando las normas a los equipos.
Normas:

A cada equipo se le asigna un lugar del colegio, que habrá de mantener en secreto, y preparar las indicaciones necesarias para llegar a él desde un punto de origen determinado, que podría ser el aula o cualquiera que hayamos decidido y nos resulte adecuado. Mantendrán el destino en secreto, ¡por supuesto!

El destino lo podría escoger cada grupo, aunque es mejor si se lo podemos proporcionar nosotros, por ejemplo, dándoselo en un sobre cerrado o enviando un correo electrónico o un mensaje a uno de los integrantes de cada equipo. Seleccionar nosotros los objetivos puede garantizarnos cierto control de la dificultad de cada ruta, que tengan un número de pasos razonable y que requieran varios tipos de indicaciones (avanzar, girar, subir, etc) de modo que practiquen las diversas variantes.

La preparación de las indicaciones la tienen que hacer en el aula, imaginando el recorrido. Todos los miembros del equipo tienen que aportar en esta fase. De este modo, podemos generar un poco de interacción entre ellos, pues tendrán que reconstruir la ruta entre todos. ¡Pueden utilizar las indicaciones que ofrece Apple Mapas en su iPad como inspiración!

Recogerán las indicaciones en un documento de Pages, para lo cual les daremos un tiempo. Si nos quedamos en este punto, estaríamos haciendo una simple sustitución de una actividad tradicional a un soporte digital, sin aprovechar las posibilidades que nos ofrece el iPad para aumentar y transformar la actividad de aprendizaje.

Por lo tanto, enriqueceremos la propuesta haciendo que preparen las instrucciones oralmente y grabándolas (mucho más divertido!), pasando el archivo de audio al otro equipo, como si fuese la grabación de Apple Mapas o ¡incluso Siri dando las indicaciones!. De este modo, estás trabajando la competencia lingüística de un modo más completo.

Estas indicaciones las pasarán a otro grupo asignado al azar que será el que realice el recorrido. Cada grupo viajero seguirá las instrucciones para llegar (confiamos) al destino. A su vuelta, tendrán que decir el lugar a dónde fueron enviados y demostrarlo con una fotografía del destino o grabando un vídeo del recorrido.

Incluso podríamos llegar a plantear un seguimiento en tiempo real, haciendo que utilicen FaceTime para retransmitir su búsqueda al resto de la clase mediante vídeo.

Evaluación

Podemos construir una rúbrica para evaluar esta actividad que toque los aspectos más importantes:

En cuanto a la producción:

  • El uso adecuado del vocabulario y las estructuras
  • La exactitud de las indicaciones.
  • La corrección sintáctica y ortográfica de la versión escrita de las instrucciones.
  • La pronunciación, fluidez y entonación de la versión grabada.

En cuanto a la comprensión:

  • Siguen las instrucciones correctamente y llegan o no al destino.

Dada la naturaleza de la actividad, es interesante llevar a cabo una coevaluación, en la que los estudiantes reflexionen tanto sobre la participación y aportación de los miembros del grupo, como sobre la valoración que cada equipo hace de las instrucciones que les proporcionaron los otros equipos.

Variantes

Podríamos seguir un esquema similar para desarrollar otros ejercicios de práctica de dar y recibir instrucciones para lograr un objetivo. En este caso, hemos utilizado el tema de dar indicaciones de rutas, pero perfectamente podría aplicarse a resolver algún tipo de problema en matemáticas, describir el proceso de una práctica en ciencias y otras actividades similares. En futuros artículos os iremos presentando propuestas que desarrollan estas ideas en más profundidad.

En resumidas cuentas, se trata de crear una situación en la que los estudiantes se ven obligados a describir un proceso mediante una serie de instrucciones, así como seguir estas mismas indicaciones.