Estudiar en la escuela procesos que tienen una larga duración en el tiempo y que cambian lentamente puede ser bastante complicado. Al no haber cambios significativos que llamen la atención de los alumnos, estos pierden interés y el recuerdo de los estados inciales del proceso y el seguimiento resulta difícil de llevar a cabo. Desde Rossellimac nos gustaría mostrar algunos consejos o “trucos” para empujar tu clase y la motivación de la misma.

El time lapse es una técnica que nos permite condensar un proceso que dura mucho tiempo en una película muy breve y puede ser una herramienta excelente para estudiarlos. Gracias a la tecnología Apple y con la cámara del iPad y su modo time-lapse es increíblemente fácil realizarlos, pues el dispositivo se encarga de todo.

Como seguramente sabrás, el time lapse consiste en tomar fotografías a intervalos regulares de una misma escena. Las fotografías obtenidas se “cosen” como fotogramas de una película (habitualmente entre 24 y 30 imágenes por segundo) de modo que el resultado es un vídeo en el que el tiempo se acelera y te permite ver en unos minutos un proceso que duraría horas, días o semanas en la realidad.

El único inconveniente es que tendrás que dedicar un iPad a trabajar durante todo este tiempo. Pero, la verdad es que si puedes permitírtelo es la mejor solución. El modo de captura de Time Lapse de la cámara en iOS utiliza un sistema inteligente para saber con qué frecuencia debe tomar las fotos para lograr una escala de tiempo adecuada, adaptándose automáticamente al tiempo de grabación.

No tienes más que preparar el iPad, abrir la Cámara, seleccionar el modo Time-Lapse, apuntar a la escena, tocar el botón y dejarlo trabajar hasta que se haya registrado todo el proceso. Un trípode puede ser un gran aliado, ya que los mejores time-lapses se consiguen asegurándose de que la cámara, en este caso es el iPad, permanece en la misma posición todo el tiempo.

Claro que también hay formas alternativas de hacerlo, especialmente para procesos que duran varios días, como sería tomar las fotografías por separado desde el mismo punto y unirlas luego utilizando un programa específico o bien el propio iMovie.

Así, la conocida experiencia de hacer germinar una semilla en el aula puede revisitarse y enriquecerse con la ayuda de la tecnología.


 

Necesitarás

Para germinar la semilla

  • Un frasquito de cristal
  • Algodón humedecido
  • Una semilla, por ejemplo, un haba
  • Paciencia

Consejos

Un iPad o iPhone, la app Cámara y tal vez un trípode u otro soporte estable. Seguramente necesitarás conectar el iPad a la corriente por si tiene que estar varios días trabajando. Dispón los elementos de la experiencia de manera que la semilla se puede var fácilmente.

Apunta la cámara del iPad hacia la escena y ajústala para conseguir la mejor visión de la semilla.

Pon el modo Time-Lapse de la cámara y toca en el botón para iniciar la grabación.

Cuando haya acabado el proceso, vuelve a tocar el botón para detener la grabación. Ya está.

El resultado

El resultado será un vídeo que condensa el proceso de germinación de una semilla y el crecimiento inicial de la planta, de forma que lo podremos ver completo en un período reducido de tiempo. Ese vídeo podemos proyectarlo en clase, ponerlo en una web, etc.

Variantes

Puedes aplicar el time-lapse al estudio de cualquier proceso que tenga cambios lentos en el tiempo. Aquí tienes algunos ejemplos:

 

  • Filmar el cielo para visualizar cómo se forman y se desplazan las nubes.
  • El movimiento de la Tierra con respecto al Sol puede estudiarse grabando la sombra proyectada por un objeto a lo largo del día.
  • Estudiar cómo se estropea una fruta u otro alimento con el paso del tiempo.